Mukhtasar Sirah Ar-Rasul: Introducción (2ª parte)


Mukhtasar Sirah Ar-Rasul:

 Introducción (2ª parte)

Respecto a la Casa Sagrada, cuando Abraham e Ismael la construyeron, la custodia de la misma recayó en Ismael (Isma’il, aleihi salam) y sus descendientes, después les fue arrebatada por sus tíos maternos de Jurhum; y la tribu de Ismael no disputó esto con ellos, debido a que eran parientes y a su alta consideración por la prohibición de luchar allí. Entonces, los Jurhum cometieron injusticia en Makkah y oprimieron a aquellos a aquellos que entraban en ella y se volvieron desunidos. Luego, cuando los Banu Bakr ibn ‘Abdi Manaf ibn Kinanah y los Ghabshan de Khuza’ah se unieron contra los Jurhum y lucharon con ellos y los derrotaron, les expulsaron de  Makkah.

Durante el Jahilíah, ninguna injusticia podía prevalecer por mucho tiempo en Makkah y ninguna persona podía realizar injusticia sin ser expulsado y cualquier gobernante que deseara hacer legal aquello que había sido prohibido allí, era destruido.

Entonces, los Ghabshan de Khuza’ah tomaron posesión de la custodia de la Casa, sin los Banu Bakr; y en ese tiempo, los Quraish lo constituían principalmente dos familias: Hulul y Sarm, más un número de casas esparcidas entre su gente de los Banu Kinanah. Luego, Khuza’ah tomó posesión de la custodia de la Casa y ellos se la pasaron a sus descendientes, hasta el último de ellos, Halil ibn Hubaishah, cuya hija fue tomada en matrimonio por Qusai ibn Kilab.

Posteriormente, cuando el honor y el prestigio de Qusai crecieron y su riqueza e hijos aumentaron, Halil murió y Qusai consideró que él tenía mayor derecho que los Khuza’ah y los Banu Bakr a ser el custodio de la Ka’aba y a estar al cargo de los asuntos de Makkah y que los Quraish eran los cabeza de familia de Ismael (Isma’il, aleihi salam) y los más merecedores de ellos. Entonces, él habló a algunos hombres de los Quraish y de los Kinanah respecto la eliminación de los khuza’ah y de los Banu Bakr de Makkah, y ellos respondieron positivamente a esta sugerencia.

Al-Gauz ibn Murrah ibn Udd ibn Tabikhah ibn Iliyas ibn Mudar solía liderar a los peregrinos del Hajj desde ‘Arafah, como hicieron sus hijos después de él, porque su madre era de la tribu de los Jurhum y ella no tenía hijos, entonces ella le prometió a Allah que si ella daba a luz a un niño, le dedicaría al servicio de la Ka’aba y entonces ella dio a luz a Al-Gauz y él y sus tíos maternos solían realizar las obligaciones de la Ka’aba, más tarde le fue dada la responsabilidad de liderar a su gente, debido a su posición como siervo de la Ka’aba, y cuando él levantaba sus manos, decía:
¡Oh,  Allah! Yo estoy solamente siguiendo órdenes,
Y si hay algún pecado, entonces este  está sobre Qada’ah.

Los Sufah, (una rama del clan de Iliyas ibn Mudar) solían llevar a la gente desde ‘Arafah y permitirles dejar Mina y en el día en que los peregrinos dejaban Mina (Yaum An-Nafr), ellos venían para apedrear el Jamarat y un hombre de Sufah apedreaba por ellos y ellos no podían apedrear hasta que éste lo hubiera hecho por ellos. Aquellos que tenían prisa por irse (después de dos días) decían: “Tira (las piedras) de modo que también nosotros podamos lanzarlas”. Pero él decía: “No, por Allah”, hasta que el sol hubiera comenzado a ponerse; una vez  que el sol comenzaba a ponerse, él tiraba y la gente lanzaba junto con él. Después, cuando ellos dejaban de apedrear y deseaban ir a Mina, los hombres de Sufah permanecían en los dos lados de Al-‘Aqabah y nadie podía pasar de esa posición hasta que los hombres de Sufah hubieran pasado y despejado el camino para los peregrinos.

Más tarde, cuando los Sufah perecieron, la familia de Sa’d ibn Zaid Manat de los Banu Tamim tomaron el mando.

La salida desde Muzdalifah era la responsabilidad de la tribu de los ‘Adwan y ellos la pasaron de padre a hijo, hasta el último de ellos, que fue Karb ibn Safwan ibn Janab, quien mantuvo la posición cuando el Islam llegó. En ese año, los Sufah realizaron sus tareas como siempre y los árabes llegaron a saber que esta era su responsabilidad; esta había sido su religión desde el tiempo de Jurhum y la custodia de los Khuza’ah.  Entonces Qusai  vino a ellos en Al-‘Aqabah con aquellos que le apoyaban de los Quraish, Qada’ah y Kinanah y los Sufah fueron derrotados y Qusai tomó posesión de sus obligaciones.  En ese punto, los khuza’ah y los Banu Bakr huyeron de Qusai, ya que ellos sabían que éste les impediría como hubo impedido a los Sufah y vendría entre ellos y la Ka’aba y la gestión de los asuntos de Makkah.

Cuando ellos hubieron huido, él tomó la iniciativa de luchar contra ellos y reunió sus fuerzas para la guerra con ellos, y se encontraron el uno al otro y lucharon ferozmente, después se llamaron el uno al otro para hacer un tratado de paz y nombraron a Ya’mur ibn ‘Awf, que era uno de la tribu de los Banu Bakr, para que juzgara entre ellos y este juzgó que Qusai tenía más derecho que Khuza’ah a ser el guardián de la Ka’aba y de la gestión de los asuntos de Makkah.

Y todo el derramamiento de sangre infligido por Qusai fue un asunto sofocado bajo sus pies (es decir, agua pasada), mientras que el precio de sangre (Diyah) sería pagado por cualquier sangre derramada por parte de los Khuza’ah y los Banu Bakr y que la custodia de la Ka’aba estaría en manos de Qusai. Y en ese día, Ya’mur fue nombrado Ash-Sahddakh. [1]

Luego, Qusai tomó la responsabilidad de la ka’aba y trajo a toda su gente de sus casas a vivir en Makkah y se proclamó a sí mismo Rey de ellos y ellos le aceptaron como su soberano, porque él confirmó lo que los árabes estaban practicando, ya que él consideraba que esta era una religión que no podía cambiarse, luego el confirmó An-Nasa’ah, Al Safwan, ‘Adwan y Murrah ibn ‘Awf en sus antiguas posiciones hasta que llegó el Islam, cuando todas estas cosas fueron abolidas. Respecto a esto, el poeta dijo:
Qusai, por mi vida, fue llamado un recolector,
A través de él Allah unió a las tribus desde Fihr. [2]

Luego Qusai bin Lu’ai se convirtió en un Rey que era obedecido por su gente. La custodia de la Ka’aba estaba en sus manos, así como lo era el oficio de proveer agua a los peregrinos para el Hajj, Ar-Rifadah, el salón de reunión conocido como An-Nadwah y la bandera de guerra. Él dividió Makkah en cuatro distritos entre su gente y todos aquellos que tomaron residencia allí.

Se dijo que ellos temían cortar los árboles de alrededor de sus casas y él los cortó con su propia mano, con ayuda de sus partidarios. Los Quraish le llamaron el recolector, debido al hecho de haberles unido en sus asuntos y ellos aceptaron sus órdenes, de modo que ninguna mujer de entre ellos podría casarse, ni ningún hombre de entre ellos podía casarse, ni podían consultarse los unos a los otros sus asuntos, ni podían ellos levantar la bandera de guerra excepto en su casa (es decir, no podían hacerlo sin su permiso) y sería levantada para ellos por uno de sus hijos.

Sus órdenes durante su vida, e incluso después de su muerte, fueron consideradas como edictos religiosos que debían ser cumplidos. Tomó para sí mismo el Salón de Reunión (Dar An-Nadwah). Sus hijos fueron: ‘Abdud-Dar, su primogénito, ‘Abdu Manaf, quien llegó a ser muy conocido y respetado durante el tiempo de su padre, como lo hubieron tenido con ambos ‘Abdul ‘Uzza (otro hijo) y ‘Abdur-Dar. Y cuando se volvió viejo y débil, le dijo a ‘Abdud-Dar: “Te haré mi sucesor como líder de la gente, aunque tus hermanos puedan ser más prestigiosos que tú. Ninguno de ellos puede entrar en la Ka’aba a menos que tú se la abras y nadie puede elevar la bandera de guerra de los Quraish sino tú, ni puede ningún hombre beber en Makkah más que del agua que tu le proporciones, ni puede ningún peregrino del Hajj comer alimentos salvo aquellos que tu les proveas y los Quraish no pueden tomar decisión alguna excepto en tu casa".

Luego, él le dio Dar An-Nadwah, la custodia de la Ka’aba (Al-Hijabah), la bandera de guerra (Al-Liwa’), la responsabilidad de proveer agua a los peregrinos (As-Saqayah), (Ar-Rifadah)- la cual es la provisón de comida para los peregrinos durante el Hajj a expensas de los Quraish, para ser consumida por aquellos sin dinero o provisión. Esto fue así porque Qusai hizo que esto fuera una obligación para los Quraish, diciéndoles: “Vosotros sois los vecinos de Allah y los ocupantes de Su Casa y el peregrino del Hajj es un invitado de Allah y ellos son los invitados más merecedores de hospitalidad, luego preparad comida y bebida para ellos durante los días del Hajj hasta que se marchen.” De modo que ellos así hicieron.
Qusai no fue desobedecido, ni fue rechazado nada de lo que él hizo,

Después cuando falleció, sus hijos llevaron a cabo sus órdenes y no hubo disputa entre ellos.
Más tarde, los Banu ‘Abdi Manaf desearon lo que estaba en manos de ‘Abdud-Dar y consideraron que tenían más derecho a ello que él, de modo que los Quraish se dividieron, algunos de ellos del lado de los Banu ‘Abdi Manaf y otros del de ‘Abdud-Dar. El líder de los Banu ‘Abdi Manaf era ‘Abdu Shams, porque era el mayor de ellos, mientras que el líder de los Banu ‘Abdid-Dar era ‘Amir ibn Hashim ibn ‘Abdi Manaf ibn ‘Abdi-Dar y cada tribu hizo una alianza firme (con un lado u otro). Los Banu ‘Abdi Manaf trajeron una vasija llena de aceite aromático y sumergieron sus manos en él y las pasaron sobre la Ka’aba y entonces fueron llamados Al-Mutayibún. [3] Los Banu ‘Abdid-Dar hicieron acuerdos con sus aliados y de este modo ellos fueron conocidos como los Confederados.  Luego, ellos hicieron una llamada a un acuerdo de paz bajo el entendimiento de que: proveer agua y comida para los peregrinos sería la responsabilidad de los Banu ‘Abdi Manaf, mientras que la custodia de la Ka’aba, la bandera de guerra y el Salón de Reuniones sería la responsabilidad de Banu ‘Abdid-Dar; ellos aceptaron esto y cada tribu permaneció con sus aliados, hasta que Allah trajo el Islam, y el Profeta (salallaho aleihi wa sallam):



“El Islam aumenta en nada cada alianza hecha en el Jahilíah, excepto en calamidad,” [4]



En cuanto a la Alianza de la Virtud (Hilf Al-Fudul), se reunieron para ello en la casa de ‘Abdullah ibn Jad’an debido a su eminencia, nobleza y antigüedad en términos de edad; aquellos que formaron esta alianza fueron: Los Banu Hashim, Banu Al-Muttalib, Asad ibn ‘Abdil ‘Uzza, Banu Zurah ibn Kilab y los Banu Taim ibn Murrah. Ellos acordaron que si alguna persona oprimida era encontrada en Makkah o en sus alrededores, ellos le apoyarían hasta que la injusticia contra él fuera enderezada (aclarada); Az-Zubair ibn ‘Abdil Muttalib dijo:

Los miembros de la Alianza de la Virtud juraron una promesa y mutuamente acordaron que ningún opresor residiría en Makkah,

Este es un asunto sobre el cual ellos juraron una promesa e hicieron un acuerdo mutuo, *[5]

De modo que el vecino y el hombre pobre estuvieron a salvo con ellos.

Hashim ibn ‘Abdi Manaf estaba al cargo de proporcionar agua y comida a los peregrinos, porque ‘Abdu Shams viajaba frecuentemente y rara vez estaba  residiendo en Makkah; además, poseía poca fortuna y muchos hijos, mientras que Hashim era rico. Fue él quien primero comenzó la práctica de los dos viajes de comercio en invierno y verano y fue el primero en establecer la costumbre de alimentar a los peregrinos en Makkah con Zarid. Uno de ellos *[6] dijo:

Fue ‘Amr quien molía el Sawiq para su gente,
Una gente que durante dos años estuvo hambrienta.
Cuando Hashim murió, Al-Muttalib ibn ‘Abdi Manaf tomó la responsabilidad de ello, y él era tomado en gran estima por ellos, ya que ellos le llamaron Al-Fayad (el Bondadoso) debido a su generosidad.

Hashim fue a Al-Madinah y desposó a Salma bint ‘Amr, de la tribu de los Banu An-Najjar y ella dio a luz a un hijo, ‘Abdul Muttalib; cuando hubo crecido, Al-Muttalib fue a él para llevarle a Makkah, pero su madre se negó, pero él le dijo a ella: “Él heredará el liderazgo de su padre”, entonces ella le permitió ir, y se marchó con él y le entregó el liderazgo de su padre. Así, ‘Abdul Muttalib tomó posesión de las responsabilidades de su padre y trató a su gente en la misma manera que hizo su padre y llegó a ser muy apreciado por ellos hasta el grado en que ninguno de sus antepasados hubieron llegado y le amaron, y su importancia entre ellos fue enorme.


Notas:

[1] Ash-Shaddakh: El que tritura o muele.
[2] Fihr: Uno de los ancestros de Qusai.
[3] Al-Mutayibún: Aquellos que aplican perfume.
[4] Transmitido por Ahmad, bajo la autoridad de ‘Abdullah ibn ‘Abbas y por otra ruta bajo la autoridad de Abdullah ibn ‘Amr ibn Al-‘As (radiallaho anhuma). La anterior narración tuvo en su Sanad (cadena de narradores) a Sharik ibn ‘Abdullah ibn Abi Sharik, repecto a quien hay una diferencia de opinión entre los sabios; Imam Ahmad dijo que era fiable, mientras que Yahia Ibn Ma’in fue más cauteloso, diciendo:   “Si él es contradicho por otros, entonces para mí, su (de ellos) dicho es preferible.” Abu Daud, Abu Hatim Ar-Razi y Yahia ibn Sa’id Al-Qattan, mientras refiriéndose a él como honesto, le acusaron de cometer errores y mezclar cosas. El Sanad también contiene a Simak ibn Harb ibn Aws; An-Nasa’i, ibn Hibban y ‘Abdullah ibn Al-Mubarak expresaron dudas sobre su fiabilidad, este último le declaró que era débil. En añadidura, el Hadiz es Mu’an’an (un Hadiz en cuyo Sanad dos narradores [o más] están unidos en un modo en el cual no implica claramente una transmisión directa, usando la preposición árabe “An”) es decir, bajo la autoridad de…). En cuanto a la posterior narración bajo la autoridad de ‘Abdullah ibn ‘Amr ibn Al-‘As (radiallaho anhu) esta contiene en su Sanad a ‘Abdur-Rahman ibn Abiz-Zinad, quien fue declarado débil por Ahmad y Yahia ibn Ma’ín. También hay diferencia de opinión respecto a ‘Abdur-Rahmanbibn Al-Hariz: Varios sabios le declararon ser fiable, pero Ahmad ibn Hanbal dijo que es dejado. Ésta también contiene a ‘Amr ibn Shu’aib, cuya aceptación está sujeta a ciertas condiciones, acorde a los sabios del Hadiz. Por añadidura, la narración es Mu’an’an, como la primera.

[5]* En la versión de As-Suhaili: “… y determinaron.”
[6]* Él es ‘Abdullah ibn Az-Zab’ari.


Tomado de: Biografía Abreviada del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones sean con él) “Mukhtasar Sirah Ar-Rasul”. Por Imam Muhammad Ibn ‘Abdul Wahab At-Tamimi. (1115-1206 d. H.) Editorial Darussalam, p. 41-47 (versión inglesa).

Traducido del inglés por Ummu Abderahman Yasmina al Andalussia. (Que Allah ta'ala le perdone sus faltas)
Texto original en castellano:http://perlasdelislam.blogspot.com/2012/10/mukhtasar-sirah-ar-rasul-introduccion-2.html

Mukhtasar Sirah ar-Rasul: Introducción (parte 1)

2 comentarios:

Fatima bint Umar al Magribiyya 5 de septiembre de 2016, 17:36  

As-salamu 'aleykoum hermana,

vas a seguir con la traducción de este libro min fadhliki?
o solo hay dos partes nada más?

hayyaki-Llah

أم عبد الرحمان الأندلسية 10 de septiembre de 2016, 16:48  

wa alaykum salam wa rahmatu Allah wa barakatuh. Okhty, hay más capitulos que he traducido de ese libro, esas dos partes corresponden tan solo a la Introducción del libro. Para ver los demás capítulos que llevo traducidos pincha en la etiqueta "Mukhtasar Sirah Ar-Rasul" que está abajo de esta entrada, o en la lista de etiquetas en el lateral derecho del blog. In sha Allah intentaré hacer un acceso directo, y se irán añadiendo más capitulos a medida que se vayan traduciendo. Un abeazo, hermana.Hafidaki Allah.

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