Ata’ narró; ‘Ubaid Ibn Umair y yo visitamos a A’ishah radiaAllahu ‘anha, entonces Ibn Umair le preguntó: “Díganos sobre la cosa más notable que usted ha visto del Profeta (salallahu ‘alayhi wa sallam).”
A'ishah lloró y dijo, “Él (salallahu ‘alayhi wa sallam) se despertó una noche y me dijo, “Oh Ai’shah, déjame adorar a mi Señor solo.” Ella dijo, “juro por ALLAH que amo tu compañía y amo lo que te complace.” Él (salallahu ‘alayhi wa sallam) entonces hizo la ablución y comenzó a hacer Salaah. Él (salallahu ‘alayhi wa sallam) siguió llorando hasta que su regazo se volvió mojado, y permaneció llorando hasta que el suelo se mojó. Bilal (radiAllahu ‘anhu) entonces vino para informarlo sobre el Fajr Salaah y lo encontró todavía llorando; él (radiAllahu ‘anhu) le dijo: “Oh Mensajero de Allah, lloras cuando Allah ha perdonado todos tus pecados pasados y futuros.” Él (salallahu ‘alayhi wa sallam) dijo: “Entonces ¿no debería yo ser el siervo más agradecido de Allah?; esta noche estos versos me fueron revelados, luego ay de aquellos que los leen sin reflexionar sobre ellos:
En la creación de los cielos y de la tierra y en la sucesión de la noche y el día hay, ciertamente, signos para los dotados de intelecto. [Surah Al-Imran ayat 190]
[El hadith es transmitido por Ibn Hibban y en 68 'Silsilah as-Sahihah' de Albani con un Isnaad bueno.]
Fuente en castellano: http://perlasdelislam.blogspot.com/2010/06/ay-de-aquellos-que-los-leyeron-sin.html
Texto en inglés: http://salaf-us-saalih.com/2010/05/29/woe-to-those-who-read-them-without-reflecting-upon-them/














